sábado, 29 de enero de 2011

Último día siempre...

Sí, por más que nos lo propongamos, siempre dejamos todo para el último día, bueno al menos en mi caso. ¿Qué se le va a hacer? Sólo queda pensar en que vaya a ocurrir un milagro o algo de ese estilo para que te dé tiempo para sacar un cinco raspadito. Incluso si tenemos algo de suerte sacar hasta un seis, pero ya digo yo eso depende de muchos factores, si por cierto por si no lo habéis deducido hablo de estudiar o de hacer algo de provecho.
La verdad es que no importaría dejárselo todo al último momento solo que estamos en segundo de bachillerato y no nos lo podemos permitir, bueno hay gente que se pasa el día antes del examen en vela y se salva, como la mayoría de veces me ha pasado. Pero está claro, por más que me lo proponga estudiar antes, siempre saldrá algo que me llamará la atención, como si las cosas hablaran por si mismas diciendo: "Sonia, cariño, ven te estoy esperando deja los aburridos libros en la mesa que ahí están bien calentitos".
Mientras uno hace el esfuerzo de no caer en la tentación no sabe como ya está en el ordenador, escuchando música o mirando algo por la televisión, y es que cuando se trata de hablar de estudios nos distraemos solo con el paso del aire. La verdad es que si apruebo este año, estaré más que agradecida porque para el poco empeño que le pongo a las cosas no debería pasar ni del cuatro, pero supongo que la suerte de que te salga la pregunta que te sabes o la que no, siempre estará ahí.
Y en estos últimos días me he dado cuenta que cuanto menos estudias mejor te salen los exámenes, no se por que será...
No sé si se dará cuenta los profesores pero eso de estudiar todos los dias algo en mi caso es casi imposible, y creo que en la de todos. Porque son seis horas de clase, pongamos dos horas para comer, cenar y merendar, miramos una hora la televisión y una hora o dos en el portátil o ordenador o lo que sea, cuando te pones a hacer deberes no es hecho ni media asignatura y ya son las diez de la noche, imposible a esa hora se cierra tu mente y es imposible el estudio diario. Lo retiro, es posible si te sabes organizar y no haces la tonta como yo.
Uy, en vez de escribir está locura debería estar estudiando. ¡Vaya, ya me volví a despistar!

viernes, 28 de enero de 2011

Los diferentes significados connotativos de los números.

Los números para mi siempre habían sido eso, números.

Escuché hace tiempo que los números tienen significado. Para unos dicen que ciertos números traen suerte como el siete o el ocho que son los más comunes, a mi parecer cada persona tiene un número favorito, alguna fecha especial, en definitiva, algún número que les trae buenos recuerdos y otros malos. Pero en cuanto a que traigan suerte, no soy de las que creen en supersticiones ni cosas por el estilo.

Pensando en cosas que tienen relación con los números,  recuerdo como hace semanas atrás el profesor de historia del arte, dijo que los números simbolizaban y representaban cosas para el arte románico. Así como el uno que se refiere a la unidad al creador, el dos a la lucha entre el bien y el mal, el tres al cielo, el cuatro a la tierra, el siete a la suma perfecta entre el cielo y la tierra, el ocho que simboliza la regeneración o el doce que representa los meses del año, o el paso del tiempo.

En cuanto a mi, le cogí creo que manías al número veintiuno, "21", "XXI" o sea en cualquier idioma o representación gráfica que este expresado. Porque el día 21 de noviembre del año pasado empecé algo que acabaría un mes después, y fue un mes de sufrimiento continuo, de llorar sin parar y de noches sin dormir. Porque con aquel chico que yo creía que me quería tenia veintiuna primaveras, que por cierto como el decía es un golfo y nunca lo cambiará, bueno el sabrá lo que hace.

El único aspecto positivo que puedo decir sobre este número es que es en el siglo que vivimos, que son cien años por cosas que descubrir, porque muchas las cosas son descubiertas, porque en el siglo pasado eramos más de televisión que de ordenador, que sin este siglo este blog no seria posible. Pero, ¿sabéis? Me habrá pasado una cosa mala, un error pero no siempre son errores, hay veces que son aciertos. Lo que pasa es que las cosas buenas las tenemos poco en cuenta y nos fijamos más en las cosas malas.
Pero una cosa la tengo clara, de los errores se aprende, si no se cometieran no se aprendería y en mi no habría evolución para ser mejor persona.